Los diseñadores de vestuario de una serie pueden optar por vestir a los personajes de forma errática o utilizar la ropa para reforzar el guión. 'Breaking Bad' es un claro ejemplo de esto último.
Rojo pasión, verde esperanza, azul tranquilidad, naranja vitalidad, negro dolor. Los colores transmiten emociones y a veces, en la ficción, nos dan pistas sobre el futuro de los personajes como Alfred Hitchcok demostró en ‘Vértigo’.
En ‘Breaking Bad’ Kathleen Detoro (encargada del vestuario) y Vince Gillian (productor de la serie) tuvieron muy claro desde el primer momento que la ropa debía reforzar la evolución de los personajes y su estado moral.
Si hay un color con el que ‘Breaking Bad’ se definió desde el principio fue el verde. Es Walter White en su primera etapa, cuando su familia era el centro de su vida y su brújula moral estaba ajustada. Refleja a un hombre que empieza una nueva vida, en la que él toma las tiendas, le trae suerte.
Su transformación comienza de forma sutil pero es en ABQ, donde apuesta por un conjunto en tonos rosas, cuando toda su estabilidad se viene abajo. Skyler decide separarse de Walter y Heisenberg empieza a ganar terreno a Mr. White.
A partir de ese momento la vida de Walter se desmorona poco a poco y su personalidad se vuelve más oscura, más peligrosa. Y su ropa muestra esa transformación en camisas borgoña y azul oscuro. Se coniverte en un gangster al conocer a Gus y aspirar a convertirse en el dueño del negocio. Aunque para las grandes ocasiones sigue luciendo su sombrero cordobés y sus gafas de sol, Walter ya no necesita accesorios para convertirse en Heisenberg; ES HEISENBERG.

La señora White es una esposa amante, dulce, comprensiva y leal a su marido. Le acompaña a quimioterapia, se inscribe en grupos de ayuda, hace equilibrios para llegar a fin de mes con el exiguo sueldo de su marido, y todo lo hace vestida de azull.Ella es el puntal de Walter y cuando empieza a sospechar y a hundirse, sus vestidos y camisetas premamás pasan del azul vibrante a grises y azules bebés.
En la tercera temporada de ‘Breaking Bad’, Skyler comienza una nueva vida. Su independencia e ilusión renovada se traducen en un brazalete gris perla y en un vestuario de colores vivos, especialmente el verde.
No durará mucho, sin embargo, ya que su participación en los negocios de Walter la corrompe por dentro y la obligan a llevar prendas negras. Lo que parecería el sofisticado uniforme de la gerente de una empresa de lavado de coche, es en realidad el reflejo de la condenación de Skyler, su deterioro moral.
Los cuñados de Walter son el complemento perfecto al matrimonio White. Ambos harían lo que fuera por Skyler y su marido y a pesar de sus diferencias nada los puede separar. Mientras Marie es todo equilibrio, organización (de un modo neurótico, obsesivo) y sobre todo, violeta. Sin embargo, su marido Hank es todo vida y color. Ruidoso, abierto, descuidado, charlatán y con un corazón enorme, sus colores son el amarillo apagado y el naranja.
Cuando conocimos al joven Jesse Pinkman, era un camello del tres al cuatro que vestía como un hip hopero. Comenzó vistiendo prendas amarillas (como representación de su papel como iluminador de la nueva vida de Walter) pero poco a poco el color rojo fue ganando terreno (camisetas, gorros, incluso un Monte Carlo). Porque la llegada de su antiguo profesor de química supuso para Jesse el comienzo del dolor y de la pérdida.
Tras los sucesos ocurridos al final de la segunda temporada, Jesse perdió sus razones para vivir y con ellos sus colores y sus prendas holgadas. La soledad viste de cuero y camisetas grises.
Pero seguía teniendo un coche rojo (en esta ocasión un viejo Toyota de segunda mano). La sangre llama a la sangre y Jesse cae un poco más en la autodestrucción cuando visita a Gale en el último episodio de la tercera temporada. (Vídeo con Spoliers)
El chico que voló demasiado alto jugaba con un mechero rojo cuando recibió la llamada de Andrea al final de la cuarta temporada. Los intentos del joven Capitán Cook por recuperar su esencia y su felicidad se ven siempre truncados (generalmente por culpa de Walter).
Cuando la asociación entre Jesse y Walter está en uno de sus momentos más bajos, Gus aparece como el nuevo símbolo del viejo profesor de química. Vestido de amarillo, deslumbra a Walt que intenta emularle y complacerle a toda costa.
Sin embargo, la vorágine destructora de Walter y su sed de poder empujan a Gus a mostrar su lado más serio. No se llega a ser el jefe de la distribución de metafetamina del sur de Estados Unidos siendo amable. Pronto las alegres camisas y las sonrisas se ven sustituidas por trajes azul marino, gris o burdeos.
Viendo la progresión de los personajes de ‘Breaking Bad’ en el último episodio de la serie todos vestirán de riguroso luto. A partir de ahora, el negro ya no será solo el color del luto, sino también el que identifique ‘Breaking Bad’.










Genial post! Es un canteo el uso de los colores en el vestuario, y efectivamente se nota sobre todo en el verde y el pedazo rosa que se plantó en ABQ al final de la segunda temporada. Más o menos como el osito de la piscina al principio de la temporada…
Me hace gracia, porque (SPOILERS) al final de la cuarta, Walter lleva una camisa verde. Y cuando finalmente pronuncia su “I won” también le vemos con la camisa verde. Sin duda creo que el acojone que él pasa (y nosotros!!) en esos 3 últimos episodios queda reflejado en esa confianza que pone en el color verde (muy Lily of the Valley, por otra parte) para llevar a cabo su plan, que además funciona. Y otra vez, nueva etapa para Walter, y tomando las riendas de forma definitiva. Además, creo que resulta irónico relacionar su color verde del piloto con el color verde de ese último episodio de la 4T: el cambio radical de Walter se hace más que evidente.
Jajaja totalmente. Lo de la cuarta temporada lo pensé pero después de ver su cara en el “I won” y el cliffhanger, creo que en realidad es una falsa sensación de que el viejo Walter ha vuelto. Es una forma de hacernos creer que todavía puede volver a ser el hombre de la primera temporada aunque no sea así. Igual que Skyler estos episodios, cuando lleva la bata clara puesta, quiere volver a esa época en la que ella y Walter eran felices y puros, pero ya no hay vuelta atrás.